Alberto Kalach

Perejaume

Imagen © Alberto Kalach, Delta Chimalhuacán, Texcoco, 2010
Fotos: Eugeni Gay Marín

Perejaume

Semillas


I

El campo es inmenso y discreto.
Toda semilla debe enterrarse en él para vivir.
San Pablo lo dice así: “Aquello que siembras
no llega a tener vida si antes no muere”.
Crianza de imágenes,
de muy menudas a no tanto.
Llegar a inscribirlas por semilla,
por bulbo, por tubérculo,
como la estepa que una grana de estepa guarda.
Una estepa, pues,
con el movimiento vegetal de las letras
de una escritura que solo vive sepultada.
Quién pudiera escribir
con letra honda de campo,
y usar su paso
tan escondido y despierto,
y hacerlo exactamente como,
decantadas bajo tierra
de las palabras y sus ruidos,
todas las semillas se asemejan en lo que callan,
y hacerlo al detalle,
confiado de que, en la propia semilla de escribir,
ya está la semilla de espacio
que debe nutrir su tamaño.
Como demuestra una semilla,
permanentemente expuesta a la luz,
la hipervisibilidad es estéril.
Pero ¿hasta qué hondura es fértil la tierra?
¿Qué separa la condición infernal
de la condición agraria?
¿Qué hondura del mundo
vuelve diabólicas a las semillas?


II

Toda la geografía es una manera de ser del mundo en el mundo.
Bien cierto es que a veces no merecemos la tierra que nos sostiene.
Donde sea del mundo, conviene aprender a radicarse y radiar.
Entre el proletariado de los componentes más humildes de la vida
está la situación concretísima en la que se encuentra,
siempre tan cercana, como temiendo que el simple hecho de hablar de ello
no la lleve lejos, a la promoción o al énfasis.
El resultado de vivir el lugar como una limitación es el espacio muerto.
Habitar el campo,
convertirlo en vida nuestra,
convertirnos en vida suya.
La tierra está hecha de permanencia en ella.
No ocupamos espacio, somos espacio.
Tampoco vivimos en él:
somos su vida.


III

Pupilas y grana. Pigmentos
de pupilas y de grana
entre la semilla invidente y la tierra visible,
entre el polen i el polvo.
¿Está en el origen del ojo una bellota?
¿Ve un plantón de encina que brota
el mundo por vez primera?
¿Cualquier mirada contiene la bellota?
En cuanto una bellota de encina se encierra en tierra,
con una voluntad de orden y de agradecimiento
regresa la encina como espectáculo óptico
de la bellota de donde sale.
Un palco mirador oculto al fondo de un campo,
el tiempo que sea, expresaría bien
la pertenencia entre el punto de vista espacial
y la ceguera agraria de pertenecer a aquello que se mira.
Pasar de una semilla a una semilla más honda.
Pasar de una semilla a una semilla más grande.
Pero ¿cómo dar lugar al espacio?
¿Cómo sacarlo de nuestro interior y dárselo?

Alberto Kalach


Alberto Kalach (Ciudad de México, 1960) es un arquitecto con una mentalidad fuerte y esencial. Sus propuestas, alejadas de las modas, reflejan su interés por los problemas emergentes de la ciudad, desde la vivienda reducida hasta los proyectos urbanos. Se formó en la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México) y obtuvo un máster por la Universidad de Cornell, en Ithaca (Nueva York). Como fundador del proyecto México. Ciudad futura junto con los arquitectos Teodoro González de León, Gustavo Lipkau y José Castillo, desarrolló ideas a gran escala, como la recuperación de la ciudad lacustre. En 2004, junto con Juan Palomar, Gustavo Lipkau y Tonatiuh Martínez ganó el concurso internacional para realizar la biblioteca José Vasconcelos, que resultó uno de los edificios públicos más sobresalientes de la arquitectura mexicana del siglo xxi.

Perejaume


Perejaume (Sant Pol de Mar, 1957), artista multidisciplinario, poeta, ensayista y narrador, es autor de una extensa obra artística que se ha desarrollado, desde mediados de los años setenta, en medios diversos: la pintura, el dibujo, la escultura, la instalación, el vídeo y la escritura. Ha expuesto en numerosos espacios museísticos y eventos artísticos, como el Musée Cantini de Marsella, el Museé d’Art Moderne de Ceret, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, la Fundació Joan Miró, el MACBA y el MNAC en Barcelona, la galería Mosel & Tschechow de Múnich y la Bienal de Venecia, entre otros. Ha recibido el Premi Nacional d’Arts Plàstiques (2005) de la Generalitat de Catalunya y el Premio Nacional de Artes Plásticas (2006) del Ministerio de Cultura. Entre su extensa obra poética y ensayística, escrita en un lenguaje rico i genuino, cabe destacar: Ludwig Jujol. ¿Qué es el collage sino unir soledades? (1989), La pintura i la boca (1994), El paisatge és rodó (1995), Oïsme. Una escriptura natural a partir dels croquis pirinencs de Jacint Verdaguer (1998), Obreda (2003), La obra y el miedo (2007), Pagèsiques (2011), Paraules locals (2015), Mareperlers i ovaladors (2014) i Treure una marededéu a ballar (2018).
Fotos: Eugeni Gay Marín